Solo con el tiempo
Después de un tiempo uno aprende que el amor no significa acostarse, y una compañía no significa seguridad; empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas. Después de un tiempo uno aprende que si algo es demasiado, puede perjudicar; recuerda que hasta el calor del sol quema. Aprende que cada uno debe plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas y te das cuenta de que si estás al lado de esa persona solo por acompañar a tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero, que son contados y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de falsas amistades.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando durante toda la vida a quien heriste y aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir y te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios, multiplicados al cuadrado. Comprendes que apresurar las cosas, o forzarlas a que pasen, ocasionará que al final no sean como esperabas, y verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que, ante una tumba, intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, ya no tiene ningún sentido. Pero desagraciadamente todo esto se aprende solo con el tiempo...